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BIBLIOTECA BPO · NEWSLETTER #008 · 10 de agosto, 2026
Para decidir con intención, no con el humor del día.
A Ricardo Salinas, director regional, lo describían de dos formas distintas según el día: "tiene un instinto increíble" o "es impredecible."
Sus decisiones brillantes y sus decisiones desastrosas salían del mismo lugar: la intuición del momento, sin ningún filtro entre lo que sentía y lo que ordenaba.
Un consultor le hizo una pregunta que lo incomodó: "¿Cuál es tu proceso para decidir?" Ricardo no tenía respuesta. No es que decidiera mal. Es que no decidía con un método —decidía con humor.
El problema no era su criterio. Era que su criterio nunca pasaba por el mismo filtro dos veces.
En las ediciones anteriores de Biblioteca BPO hemos hablado de pausar antes de reaccionar, de no culpar, de decidir por convicción. Todo eso apunta a lo mismo: la calidad de una decisión no depende del momento en que se toma, depende del proceso que la sostiene.
Un marco no reemplaza el criterio de un líder. Lo hace repetible. La diferencia entre un líder confiable y uno que "unas veces la pega y otras no" casi siempre es esta: uno tiene un filtro consistente, el otro decide según cómo se sienta ese día.
Después de esa conversación, Ricardo empezó a aplicar tres preguntas a cada decisión de peso, sin excepción, antes de comunicarla. No las convirtió en un trámite burocrático —las hacía en su cabeza, en segundos, pero siempre las tres, siempre en el mismo orden.
"No cambié mi instinto. Le puse un filtro. Ahora, cuando algo sale mal, al menos sé exactamente en cuál de las tres preguntas me equivoqué —y la próxima vez la reviso mejor."
Seis meses después, su equipo directivo notó algo distinto: ya no necesitaban adivinar qué iba a decidir. Empezaban a poder anticiparlo, porque el criterio se había vuelto consistente.
Un marco no vuelve las decisiones más lentas. Las vuelve más sólidas. Decidir con intención no significa decidir sin instinto —significa que el instinto pasa siempre por el mismo filtro, para que el resultado no dependa del azar del día.
El instinto de un líder experimentado tiene valor real —no se trata de reemplazarlo por un checklist frío. Se trata de darle una estructura donde pueda operar de forma consistente. Las tres preguntas no son un trámite. Son el filtro que separa una decisión sostenible de una que, tarde o temprano, hay que revertir.
Hasta la próxima edición.
Basado en el eBook